La policía de Filipinas mata a un ciudadano español durante

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La policía de Filipinas mata a un ciudadano español durante una operación antidrogas

Diego Bello Lafuente, de 32 años, residía temporalmente en Siargao, una pequeña isla muy popular entre los surfistas, donde era propietario de varios negocios.

La policía de Filipinas mató a tiros este miércoles a un ciudadano español durante una operación antidroga desarrollada en una isla del sur del país. Se trata del primer español que resulta abatido en el marco de la sangrienta guerra contra las drogas que inició en 2016 el presidente del archipiélago asiático, Rodrigo Duterte, y que desde su comienzo ha provocado miles de muertos.

La víctima fue identificada como Diego Bello Lafuente, de 32 años, quien residía temporalmente en Siargao, una pequeña isla sita a unos 800 kilómetros al sureste de Manila que es muy popular entre los surfistas. Según el portal local Minda News, este hombre poseía en la localidad de General Luna varios negocios relacionados con el turismo, incluyendo un local de fiesta, una tienda de ropa y un alojamiento para viajeros.

“Legítima defensa”
La policía le acusa de haber sacado una pistola tras darse cuenta de que le había vendido cocaína a un agente

El capitán de la policía Wise Vicente Panuelos relató cómo un agente de paisano le compró al sospechoso 10 gramos de cocaína en su domicilio. “Justo después del intercambio, notó que unos hombres se acercaban, sacó su pistola del calibre 45 y comenzó a dispararnos”, aseguró al medio local. De acuerdo con su versión, los agentes respondieron e hirieron a Bello, que fue trasladado a un hospital cercano en el que se confirmó su fallecimiento.

“Fue una operación en legítima defensa”, apuntó por su parte el portavoz de la Policía Regional de Surigao del Norte, Reynel Serrano, a la agencia Efe. Además de la droga, indicó que Bello llevaba encima 30.000 pesos filipinos en billetes marcados (unos 530 euros) y que fue una “operación exitosa en la lucha contra las drogas”.

Por ahora, la embajada en Filipinas está recopilando información sobre lo acaecido y no quiso hacer ningún comentario sobre lo sucedido a Efe.

Desde el inicio de la campaña antidrogas a nivel nacional, los agentes reconocen haber abatido en redadas y balaceras a unos 6.700 sospechosos que en su gran mayoría, alegan, se resistieron a su arresto. Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos elevan la cifra de fallecidos a cerca de 30.000 personas, muchos de ellos caídos en ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por los propios agentes en un clima de absoluta impunidad hacia los uniformados.

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