Encuentran fallos en la pantalla del Black Shark, el teléfono gaming de Xiaomi

El distintivo ”gaming” está de moda. De unos años a esta parte, todos los periféricos, accesorios e, incluso, componentes de ordenador creados para jugar que tienen el sello ”gaming” han proliferado. No es que sean, la mayor parte de las veces, algo creado expresamente para jugar, pero sí guardan unas características comunes, una especie de ”estilo de vida”. Ahora le ha tocado el turno a los teléfonos gaming, como el Razer Phone o el Xiaomi Black Shark.

Aunque se puede jugar con cualquier teléfono (siempre que el terminal cumpla con las especificaciones del juego, claro), los teléfonos gaming parecen estar de moda y Razer fue una de las primeras en crear un dispositivo para jugones. Hace unos días compartimos nuestro análisis del Razer Phone y, ciertamente, aunque parece un teléfono normal, tiene algunas características que lo hacen especial. La pantalla con una alta tasa de refresco o el heatpipte de cobre, por ejemplo, son sus credenciales para ser un teléfono creado para los jugadores.

Hay otros fabricantes con su propia visión, como Nubia con su Red Devil y luces traseras o el Xiaomi Black Shark con un pad extensible. El Black Shark de Xiaomi cuenta con lo último en cuanto a características técnicas. Pantalla 18:9 FullHD+, un procesador Snapdragon 845 con 6 u 8 GB de RAM y la GPU Adreno 630 son los elementos que nos permitirán jugar al máximo a juegos para móviles. Sin embargo, al igual que el Razer Phone tiene la pantalla como elemento diferenciador, el Xiaomi Black Shark cuenta con un pad.

¿Por qué todos los fabricantes se interesan por los móviles gaming?
Gracias a este dispositivo podemos jugar a juegos como Arena of Valor o PUBG Mobile de forma más fácil, ya que podemos controlar el movimiento del personaje de forma tradicional (y no con la pantalla táctil). Y, hablandod e la pantalla, ya se han encontrado los primeros problemas en el Black Shark. El teléfono ha sido todo un éxito en su puesta a la venta en China con más de un millón de usuarios registrados con interés en el terminal, pero los fallos no han tardado en aparecer.

Y es que, con solo cuatro días a la venta, muchos usuarios han reportado que la pantalla del Black Shark se comporta de forma errática ante la pulsación con, además, una respuesta muy lenta. Afortunadamente, esto no es un problema de hardware, sino de software que ha sido reconocido por el propio fabricante. La solución llegará, al parecer, el próximo día 27 de abril, con una actualización OTA que coincidirá con la segunda tanda de Xiaomi Black Shark que llegue al mercado.

Ahora falta ver si el fabricante se lanza a por el mercado occidental para plantarle cara al Razer Phone.

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