El punto G femenino sí existe físicamente

El punto G femenino sí existe físicamente

El punto G ha sido objeto de controversia durante décadas, debido a que algunos investigadores descartan que exista este centro de placer en la mujer; sin embargo, Adam Ostrzenski, doctor del Instituto de Ginecología de St. Petersburg, Florida, refuta esas ideas y asegura que esta zona existe físicamente en el aparato reproductor femenino.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Sexual Medicine, el ginecólogo estadounidense encontró el punto G en la parte interior frontal de la vagina, tras realizar una disección en el cadáver de una mujer de 83 años.

El especialista destaca que el punto G se presenta como una pequeña estructura anatómica diferenciada en la parte posterior de la membrana perineal, a 16.5 milímetros de la parte superior del orificio de uretra, lo que crea un ángulo de 35 grados con la parte lateral de ésta.

El punto G parece una bolsa bien delineada en el interior de la vagina, con paredes que parecen tejidos fibroconectivos y eréctiles, cuya parte posterior tiene irregularidades de tono azulado.

Adam Ostrzenski asegura que este estudio generará una mejor comprensión de la función sexual femenina. El punto G se ha considerado como un punto muy sensible en la vagina, que al tener una correcta estimulación detona una gran excitación y un potente orgasmo vaginal.

A pesar de este descubrimiento, los hombres no deben confiarse y dejar todo el trabajo al punto G; por ello, Salud180 te da algunos tips para mejorar los orgasmos femeninos:

Estimulación mental: Es indispensable conocer los puntos erógenos de tu pareja; sin embargo, con una buena estimulación mental y emocional no querrá dejarte salir de la habitación. Puedes iniciar la atracción sexual con una llamada atrevida, una carta sensual o propiciar un ambiente agradable.

Comparte tus emociones: A algunas mujeres les agrada escuchar los sentimientos que despiertan en sus parejas, así que no dudes en expresar cuánto te atrae. Esta acción ayuda a que ellas se relajen y disfruten las relaciones sexuales.

Por otra parte, para estimular el punto G prueba diferentes posiciones sexuales, por ejemplo, donde los dos estén sentados o simplemente ella se monte en ti. Esto ya depende de su imaginación y de su propia estimulación. ¡Así que deja volar la imaginación y prepárate a encontrar tu centro de placer!

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